EL CALAMAR GIGANTE DE HUMBOLDT
Después de más de 40 años de buceo, he de reconocer que una de las inmersiones más especiales que he realizado ha sido la de intentar localizar y observar el calamar gigante de Humboldt en aguas del mar de Cortéz.
Uno de los motivos para hacer el viaje a la ciudad mexicana de Santa Rosalía,
en la Baja California Sur, era el hecho de poder observar “in situ” y filmar al
“demonio rojo”, es así como los pescadores mexicanos del Golfo de California
llaman al calamar gigante de Humboldt, de nombre científico Dosidicus gigas.
¿Cómo es el Calamar Gigante de Humboldt?
Se trata de un calamar de gran tamaño, que llega hasta
los dos metros de longitud y a unos cuarenta y cinco kilos de peso. A pesar de
su nombre no hay que confundirlo con el calamar gigante del género
Architeuthis, que superan los 10 mtrs y pesan más de 150 kilos.
La experiencia
A medida que la barca se acercaba al punto donde estaban
los pescadores, la alegría inicial del viaje se iba tornando en silencio y en
tensión. Íbamos al encuentro de un animal realmente peligroso, puesto que es tremendamente
voraz y suele moverse en grupo, atacando por igual a una merluza, a un tiburón
o a un cetáceo, ocasionándoles graves heridas con sus grandes piezas bucales en
forma de pico de loro.
En el agua nos informaron que el cardumen estaba a más de 100 mtrs de profundidad, que era la cota en la que los estaban pescando y que por el momento no subían hasta la superficie.
Debido a esto en el agua solo pudimos grabar los que
estaban sujetos a la potera, a muy poca profundidad, con que los pescan, pero aún así, un calamar de
estas dimensiones es impresionante.
Realmente el cardumen debía ser muy numeroso y los
animales estarían muy hambrientos puesto que cada uno de los más de 40
pescadores que estaban en la zona, izaban un ejemplar cada dos o tres minutos.
Una cantidad realmente espectacular.
Una especie en expansión.
El calamar gigante de Humboldt está experimentando una
fuerte expansión en su distribución geográfica. Hace años la población de este
animal estaba localizada en la zona ecuatorial pero, al parecer, el
calentamiento del mar y la desaparición de sus depredadores naturales, como son
los tiburones y los grandes atunes han hecho que, actualmente, ya se encuentren
calamares de Humboldt incluso en Alaska.
Esto ha creado la alarma entre los pescadores de otras
especies, puesto que el incremento del número de calamares parece ser que está
relacionado con el marcado descenso de las poblaciones de otras especies de
interés comercial, como es el caso de la merluza. Esto es una muestra más de
los desequilibrios que los humanos somos capaces de crear y de una de las
consecuencias que esto puede tener.
Santa Rosalía es una ciudad minera situada en la península de California y a orillas del mar de Cortéz. Es un oasis situado en un paisaje árido y semidesértico en el que destacan diversos volcanes de notable altura.
Entre todos los atractivos turísticos locales cabe resaltar la iglesia de Santa Bárbara. Se trata de un edificio prefabricado, totalmente de hierro que fue diseñado por Gustav Eiffel en 1884 y expuesta en la Exposición Universal de París del año 1889. Posteriormente, en el año 1897, el director de la compañía minera francesa El Boleo lo trasladó a este municipio de la Baja California Sur.
¿Que ver en Santa Rosalía?
Santa Rosalía es una ciudad minera situada en la península de California y a orillas del mar de Cortéz. Es un oasis situado en un paisaje árido y semidesértico en el que destacan diversos volcanes de notable altura.
Entre todos los atractivos turísticos locales cabe resaltar la iglesia de Santa Bárbara. Se trata de un edificio prefabricado, totalmente de hierro que fue diseñado por Gustav Eiffel en 1884 y expuesta en la Exposición Universal de París del año 1889. Posteriormente, en el año 1897, el director de la compañía minera francesa El Boleo lo trasladó a este municipio de la Baja California Sur.
El buceo
En Santa Rosalía no existe ningún operativo de buceo que permita realizar esta inmersión por lo que tuvimos que contratar los servicios de unos pescadores locales para que nos trasladaran con su embarcación a la zona de pesca, que puede variar fácilmente de un día a otro. Actualmente algunas empresas turísticas como Buceo Carey, de La Paz, están organizando cruceros tipo "vida a bordo" para bucear en algunos puntos de este litoral mexicano.